El ojo es una evaginación del cerebro. En las primeras semanas de la vida embrionaria, el embrión forma tres capas que son: el ectodermo (más externa), el mesodermo y el endodermo (más interna).

Los tejidos que forman el iris, provienen del ectodermo (relación nerviosa directa) y el mesodermo (estructuras vasculares y de sostén).

En el embrión, la zona cerebral tiene forma de tubo (tubo neural), la parte media de este tubo se denomina mesencéfalo y en la parte media de este encontramos el diencéfalo; en este lugar surgen de forma lateral las evaginaciones ópticas que acabarán formando el globo ocular.

Es por esta razón que los diferentes estímulos nerviosos se reflejarán en la trama iridiana; por ese motivo diremos que el iris es la continuación del cerebro. Vemos la relación de los globos oculares con el encéfalo.

Como podéis ver, las vías ópticas se cruzan, siendo así que la parte izquierda del cerebro procesará la información que le llegará del ojo derecho y viceversa

Vídeo: Embriología.