Después de desayunar, salgo de la casa y voy hacia la zona de caballos y me encuentro a una cuadrilla del pueblo, amigos de Arth, el primo de Angie, jugando al juego ese de lanzar la herradura. Había muy buen ambiente y me animé a jugar también con ellos. No lo hice tan mal para ser mi primera vez, e incluso encajé alguna herradura.
Allí mismo tenían una barra de bar de amigos donde bebían whisky, y estuvimos buen rato charlando.
Hay que decir que aquí en Estados Unidos me llamo Ben, es que les cuesta mucho decir Bienve.



