En Wisconsin no paramos más que para dormir, puesto que ya se acaban los días de mi viaje y tenemos que ir regresando. Dormimos en el camping de un bosque nacional al lado del lago Geneva.
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Entramos por segunda vez en Illinois, esta vez para ir a su capital, Chicago, donde vive Jenny, una amiga de Angie (más de Susi).
Hoy desde la tarde se celebra en la calle una fiesta gay, y decidimos que sería un buen plan para conocer un poco el ambiente en Chicago.
Por las calles había muchos puestillos de artesanía etc y mucha gente. Allí al primero que conocimos es a Pedro, el chico de naranja de la foto.
Mas adelante, en una plazoleta comenzó un concierto que no sonaba nada mal, y que los bailarines daban un espectáculo. Allí cerca la gente participaba en el Twister, el juego ese de poner las manos y los pies en los colores según una ruleta. Todo un show.
Txosnas con bailarines arriba, y espectáculos de transexuales y travestis que bailaban en una tarima aceptando los dolares del público. Esto nos gustó y nos quedamos un buen rato. Allí, entre el público conocimos a un chico bastante simpático, que en un momento debió creer lo que no era y le tuve que decir con educación que “yo no entiendo”.
También estaba el juego del “Tiro al positivo”. Bueno, yo le llamo tiro al positivo, pero es el juego ese de lanzar una pelota y si aciertas, el chico que está en allí cae a la piscina. Pues resulta que están recaudando dinero para la lucha conta el VIH, y el chico que hace el show y cae en la piscina es seropositivo. A mi, al principio me chocó que un seropositivo estuviera exhibiéndose de ese modo, pero al final lo entendí.
Por la noche fuimos al edificio más alto de Chicago (o uno de los más altos). Nos medio-colamos, porque en lo más alto hay un restaurante, y para subir hay bastante cola, pero al final, sin cenar allí y sin consumir nada disfrutamos las vistas a 96 pisos de altura. Los coches se veian microscópicos. Era impresionante la vista.
La noche acabó bailando en un lugar de nivelazo, pero de estilo creo que marroquí. Un lugar donde suele ir Jenny, pero creo que desde hoy le va a costar volver, ya que ha perdido parte de su reputación, porque casi me echan 2 veces por bailar con todas las chicas, y tuvo que venir las dos veces Jenny para decir que había venido con ella.
Al marcharnos de Chicago, Vimos que Angie se había dejado las llaves dentro del coche por lo que tuve que romper el cristal triángulo pequeño de atras para poder entrar. (Soy una persona experimentada en eso, jejeje)
Como seis horas al volante y llegamos a Columbus, Ohio, concretamente a Pickerington, el pueblo donde vive el padre de Angie donde cenamos unos perritos en la barbacoa del jardín con el padre, el hermano, la hermana y el hijo de la hermana.
De allí a dormir, que a las 3.00 de la mañana nos levantamos para ir a la estación de autobuses Greyhound de Columbus hasta Wasington, que ya se me terminaron las vacaciones americanas.
El Bus de Greyhound tardó casi 12 horas en llegar a Washington DC, pero aún me quedaba 1h 45m para llegar a Union Station. No sé por qué hace una parada de hora y media en una parada de Washington antes de hacer los 10 minutos que quedan hasta la parada de Union Station, así que imagino que más gente haría lo que yo. Salir allí mismo y coger un taxi o el metro. Yo cogí el metro hasta el hotel que he reservado en Circle Dupont, un sitio bastante majo. Eso sí después del metro me tocó andar un buen rato bajo el sol por las calles de Dupont (que es un barrio céntrico) La habitación es compartida con 6.
Deje las maletas y me fui andando hastala Casa Blanca, donde en ese momento estaba lleno de polis cortando las calles, y justo salieron un montón de coches oficiales escoltados por mucha policía. Tal vez allí iba Obama, quién sabe. De allí fui a la Aguja (el monumento a Washington), Me acerqué un poco al edificio memorial de Lincoln, pero como ya era tarde, al día siguiente retomé la visita.
Después de dormir en el hotel dejé las maletas y me fui a dar una vuelta más por Washington DC, estuve viendo la estatua de Lincoln y después me fui andando hasta el Pentágono, donde hay una zona en recuerdo a los muertos por el 11-S.
De allí volví al hotel a por la maleta y me fui al areopuerto, que a las 17.45 tenía el vuelo.
Cuando ya había factutaro y me dirigía a la puerta de embarque Menuda sorpresa al leer el panel. CANCELADO!!!!! Han cancelado el vuelo porque debe de haber mal tiempo por el camino. La primera escala hasta Toronto.

El siguiente vuelo es al día siguiente a las 13.10. Me tocó quedarme un montón de horas en el aeropuerto. La maleta que había facturado y tuve que estar todo el rato con ella. No había consignas para guardar maletas por temor a los atentados. Ya que tenía tanto tiempo por delante, aproveché, y maleta en ristre, me fui a dar una vuelta por el famoso cementerio de Arlington. Bueno, lo medio-rodeé por fuera junto a centenares de personas más, porque no sé qué pasaba que estaba lleno de militares, no se si de la marina, que la gente se hacía fotos con ellos. Creo que el cementerio había cerrado a las 19.00.
Ya de vuelta a mi hogar, el aeropuerto, me eché a dormir como a las 4 de la mañana y dormí abrazado a mis maletas a ratos como un total de 2 horas.
Por la mañana, después de facturar de nuevo, me escapé rápidamente a la ciudad a dar una última vuelta y a buscar tiendas para comprar algo. Con el tiempo en los talones llegué al aeropuerto justo para la hora de embarque, pero entre una cosa y otra, el avión salió una hora tarde. Una hora y poco hasta Toronto, Canadá, donde estoy ahora mismo escribiendo esperando al siguiente vuelo, que es 7 horas más tarde.
El vuelo a madrid ha sido muy ameno, y he aprovechado para ver dos pelis, que será lo último que escuche en inglés.
Llegué el día 6 por la mañana y en el aeropuerto estaba mi tío Julián esperándome. Allí en el aeropuerto nos quedamos unas horas más mientras intentábamos solucionar los papeleos para la reclamación por el atraso, y de paso, por unos daños que había sufrido mi maleta. Espero que respondan.
El día lo pasé en Madrid con mi tío mientras decidía si finalizaba mi viaje volviendo a bilbao o continuaba unos días más viajando a Benidorm. No me costó mucho decidirme y compré el billete de bus a Benidorm para mañana a la mañana.
No me costó mucho decidirme a ir a Benidorm, porque en este momento allí tengo a parte de mi familia.
Mi tío Julián me acompañó para despedirme en la estación de autobuses de Madrid. Está gracioso con mi sombrero de aventurero.
El viaje de vuelta en el bus se hizo super agradable y divertido. Conocí a tres chicas que se sentaban a mi lado y rápidamente congeniamos. Teníamos los 4 ultimos números de asiento, pero casualmente este bus tenía 9 asientos más detras, así que nos los apoderamos y creamos nuestra zona reservada. Cada uno de nosotros ocupó al menos 2, y fumimos liándola mucho en nuestra zona VIP de 13 asientos. Unas risas! Mientras andábamos de un asiento para otro asiento haciéndonos fotos, el chófer dijo por megafonía: Se recuerda a los pasajeros que deben permanecer sentados en sus asientos. Entonces todos los pasajeros miraron hacia atrás y nosotros escondiéndonos como podíamos. Al final conocimos al chófer y era majo y gracioso.
En Benidorm estaban mi tía Amparo, mi prima Miryam Sonia y mi pimo Jaime. Sin contar que allí viven mi prima Cetty y mi tía Mari Carmen con mi tío Enzo que estaba esos días.
A la noche fuimos todos los primos a celebrar el cumpleaños de Cetty con unas cuantas amigas de ella al bar Manhattan. Nos inventamos un juego de pasarse el muñeco luminoso y bebía el que se le apagaba.
Otro día fuimos a bucear con snorkel a Calpe, todo un lujo porque el fondo se ve muy clarito, y mi reto fue bajar a pulmón como 5 ó 6 metros para tocar el fondo.
Al día siguiente fuimos a Guadalest, que es un pueblito muy chulo con un castillo en la montaña.
A la vuelta de Guadalest, Miryam Sonia cogío la furgonenta mientras Jaime y yo bajábamos en bicicletas. Ya tenía yo el mono de coger una bici.
Es que era igual que en verano azul, pedaleando felices por la carretera.
Llegó Ana de Bilbao y yo ya me tenía que ir en unos días, pero aprovechamos para ir a algunos sitios los cuatro, como a la playa de San Juan de Alicante.
Ya llegó el momento de marcharme de Benidorm porque tengo que preparar los equipos sonido de unas txosnas para fiestas de Bilbao, así que era momento de finalizar el viaje, este viaje de mi ruta 66 que se alargó unos días más de la cuenta en Benidorm.
Total 7o días de viaje con miles de aventuras y buenos momentos.
En EEUU he estado en 2o Estados diferentes y he recorrido en coche 16.000 Km
Creo que en este blog no he podido expresar todo lo que he disfrutado en mi viaje, pero al menos lo he intentado. Miles de cosas se quedan en el tintero por no haber tenido tiempo de contarlas, o por el mero hecho de no escribir el Quijote, pero las guardo dentro de mí.
Agradezco mucho a todos aquellos que han seguido mis andanzas durante estos dos meses, que sólo con saberlo me dieron muchos ánimos de continuar escribiendo. Y si esto le sirve a alguien para animarse a viajar, estaría enormemente contento (extra).
Me despido hasta la próxima, quién sabe cuándo y dónde.
Bienve Ferro